El surgimiento del Bitcoin y de otras criptomonedas ha marcado un nuevo paradigma sobre cómo entender el dinero. La industria inmobiliaria no quiere quedarse fuera de esta tendencia, así que, en un futuro no lejano cada vez más personas comprarán y venderán viviendas en criptodivisas.
Hoy en día el mercado de compra y venta de viviendas en criptomonedas todavía es pequeño; pero en constante crecimiento. Muchas personas todavía tienen miedo en hacer operaciones en bitcoins porque realmente no entienden cómo funciona, pero las ventajas de recurrir a las criptodivisas para ejecutar esta operación son diversas, especialmente cuando el comprador o el vendedor no son nacionales del país donde se encuentra el inmueble y mientras más personas y empresas las comprenden, más aumentará la demanda.
La principal ventaja apreciable en la compra y venta de viviendas con criptomonedas es que, a diferencia del dinero bancario, no existen restricciones en la transacción. Los bancos han aumentado los controles y cada vez son más reacios a permitir operaciones grandes; además, a eso se suman las estrictas políticas de no pocos gobiernos que tratan de impedir, de todas las formas posibles, que sus ciudadanos saquen el dinero del país. Por ejemplo, Rusia, China y varios países árabes y de Latinoamérica imponen muchísimas trabas en las transacciones. Todo eso queda resuelto con las criptomonedas, por lo que las personas de cualquier nacionalidad pueden adquirir inmuebles sin preocuparse por su gobierno o bancos locales.
En estos momentos la compra y venta de viviendas en bitcoins se concentra en el sector de lujo, quien sabe porque los ricos están más acostumbrados a buscar atajos. Estas personas asumen que la compra de bienes raíces en criptomonedas es una de las formas de darle salida a su cripto capital y hacer transacciones sin tener que declarar el valor real; pero es previsible que, con el paso del tiempo, otro tipo de personas comenzarán a emplear el bitcoin y otras criptomonedas para estas actividades.
Otra ventaja está en la privacidad que rodea estas operaciones de compra y venta de viviendas con bitcoins. Mientras en el modo tradicional hay que justificar la fuente de donde provienen los ingresos, con criptomonedas no hay este tipo de preguntas. Además, ningún gobierno puede intervenir una transacción ni congelar los activos. A esto se añade que es mucho más económico comprar y vender viviendas en bitcoins, pues las comisiones en las transacciones en la cadena de bloques son enormemente inferiores a las que cobra un banco tradicional.
El mayor riesgo está en la volatilidad del precio de las criptomonedas. Esto crea muchas dudas, por lo que los que ejecutan las operaciones de compra y venta de viviendas suelen adoptar diversas estrategias. Por ejemplo, congelan durante 24 horas el precio pactado, para evitar cualquier especulación. Es decir, si el inmueble estaba fijado en 500 mil euros y el cambio del bitcoin en esa fecha estaba a 10 mil por euro, entonces la transacción es de 50 bitcoins. Si a lo largo del tiempo pactado se produjera algún cambio en el mercado, al alza o baja en el bitcoin, esto no repercutiría en el precio, que seguiría siendo de 50 bitcoins.
En la actualidad podemos apreciar que el bitcoin se utiliza en la compra y venta privadas de viviendas; sin embargo, las inmobiliarias tradicionales han comprendido, finalmente, que este servicio financiero puede serles muy útil y ya varias lo han incorporado a su modelo de negocio.